La incongruencia de una cuenta atrás: siempre va hacia adelante.

No me digas cuándo acabas, porque ni siquiera quiero saber cuándo comienzas...
No quiero saber tu final, por el mero hecho de que sé que existes...
Nada podrás llevarte... ni mi memoria, ni mis recuerdos...
Eres tiempo, y como todo, devienes en olvido.
Tu saña es mi fuerza; tu crueldad, mi alimento.
Canción: My father eyes - Eric Clapton


