Cualquier parecido entre lo escrito y mi realidad, es pura coincidencia.

d’octubre 28, 2009


El mundo se cae y yo, desde él, por encima del caos.


te corté un dedo, para señalar en el horizonte, mi camino...

te sesgué la lengua para reconocer, de entre todos, mi gusto.

te quite un ojo para comparar cómo te ves ante cómo te miro.

te mordí los labios para quitarte los besos dados y recibidos.

te cercené tus piernas para acortar la distancia que impone tu huída.

te drené el corazón, buscando allí, mis latidos.

trepané tu pensar para instalar, en él, el olvido.

d’octubre 26, 2009

Vivo comiéndome desde dentro... Royendo la desgana las entrañas de mi yo.

Obedece la rutina a la necesidad primera de mantener el control sobre las opciones que el desajuste y la locura ofrecen a mi forma de ser. La correlación de notas deben seguir el orden de la partitura del hoy, para, inalterable, repetirse mañana... mañana... y más allá del ayer. Calcar los pasos, recordar el camino, no olvidar el destino...

Saber lo siguiente, recordar mi futuro. No me ofrezcan conocimientos con los que no sé que hacer; obvien fórmulas de imposible aplicación; no me sermoneen con normas impostadas para parecer lo que no se es. Déjenme equivocarme, caerme, levantarme... y tropezar otra vez. Tengo derecho a tirarme si, de pie, no veo manera de manterme. Quiero alzarme sin ayuda, pq la tuya me hurga la herida henchida de orgullo, debajo de la piel, y me recuerda, irónica, que no te fuiste... te eché.

Recuerdo a través del olvido, pues selecciono entre los desechos de quien fui, lo que me permita seguir siendo, sin cambios, quién perseguí: mi defecto reflejo. Rutina... rutina... dadme rutina que me permita vivir.

Y susurro, aserrando el aliento con los dientes...

Me erijo y me destruyo...
elevarse y dejarse caer...
inventarse y abandonarse al olvido
ser yo y dejarlo de ser.

Y es, tarde, cuando aprendo a perder...
cuando sé, a destiempo, cómo dejarlo de hacer.

d’octubre 23, 2009


Encontrémonos allí dónde lloran sus penas los sueños rotos...

Azótenme tus besos... sellen mis labios, tu par, sobre los míos.
Desolle tu verbo mi culpa... cicatrice la herida tu acusación.
Arguyan los pros ante los contras... prurito de la sinrazón.
Acuse mi ausencia mi yo y reclame, en justicia, una oración...

Deslice su sentencia, entre la connivencia y la aceptación,
la venganza de un pasado en común para un futuro sin dos.
Y pueda tu suma restar mi ambición,
y el resultado contenga, quizás... un él... un vos...

Duela la culpa de ser, siempre, de las razones, la menor.
Le otorgue la insania cobijo a la desazón y la burla,
del recuerdo diario que asetea con saña mi vida interior...

Y bendiga mi temor y cobardía la prudencia y la osadía,
de dejarte perder... aún sabiendo que, jamás, te tendría.

d’octubre 09, 2009

Decidir, no és començar-se a equivocar, distreta...

I de sobte, m'he llevat, atrapada en un malson, penjada a la paret, dins d'un quadre sense color...

Quatre portes en creu, crucificant la decisió, agonia de l'esperança: si neix, bé; si mor, millor. I jo, atemorida, recollida dins els meus braços, amb el plor com únic só... gronxo el consol... ara, endavant... torno enrere... i em quedo on sóc.

És una sala tèrbola, on la llum mor, insana, agermanant-se amb la foscor... Tremola sobre cada porta, una afeblida advertència lumínica, per situar el que podria ser una entrada o la pitjor de les sortides. M'angoixa obrir-ne una. Entre el temor a equivocar-me i, molt pitjor, trobar la solució. Però he de decidir-me. El temps ha girat el quadre... la sorra cau, gràvida, omplint l'habitació. Tic, tac... Tic, tac... Rellotge biològic enfront del rellotge de la raó.

Contradicció fisiològica... estiro la mà, esperant que no arribi. Contradicció temporal... ara havia de ser ahir, quan ahir ja no existia. Contradicció circumstancial... no havia d'estar, tot i que volia; no vull deixar d'estar, tot i que, potser, hauria. Contradicció personal... no havia de ser jo.

Obro la primera de les portes, i allà m'hi trobo jo. Sorpresa, tanco de cop. La segona, com la tercera, em deixen perplexa: torno a veure el meu reflex. Queda la última... i un últim intent. Grinyola, i mica en mica, em reconec la mirada observant-me del revés. Això ha de ser una broma, un joc d' un mag pervers; algú que me la té jurada... algú que s'avorreix.

I, no hi ha cap paràbola, ni idea o lliçó amagada... Simplement, triis el que escullis, elecció bona o desencertada, creuis la porta que sigui o la deixis mig tancada, només una cosa segura t'espera al traspassar-la: tu, la imatge reflectida que hi jeia a la sala.

Obre... decideix... i passa. Total, només és una altra sala.