Cualquier parecido entre lo escrito y mi realidad, es pura coincidencia.

d’agost 27, 2007

"Morir debería salir caro... así sólo morirían los ricos", jomism, sumido en mi mismidad, finales de agosto de 2007.





La vuelta a la rutina es una muerte cíclica e inevitable que repetimos cada año por estas fechas. También podríamos ser un poco más optimistas, y decir que la rutina certifica, como mal menor, que seguimos vivos. Para algunos es un refugio, para otros una tortura. Cada cual sabrá dónde situarse.



También es época de propósitos (convertidos, en la mayoría de los casos, en despropósitos), de resúmenes, recapitulaciones y, en muchos casos, finalizaciones... Y es que no hay nada peor para acompañar la vuelta al trabajo, que tener que volver a convivir con la pareja después de un mes en el camping, soportándola cada día, en alianza con su madre (sí sí, tu suegra!), para joderte el día. Y no lo digo yo, que lo dicen las estadísticas... Estadísticas que no entiendo, porque la suegra, diría, nos jode todo el año, ¿no? En fin...



Y para el final, he dejado la mejor parte... The End.


Apunte musical: Tom Waits - I don´t wanna grow up (realment, no vull growupar-me...)


Ataque de sinceridad: Nunca los he tenido... !Lo siento!



d’agost 09, 2007

"¿Cómo me pides que elija, si sólo me quiero a mi?", oído en un andén del metro de Barbastro.

NO FOTOS!!!

Elementos indispensables en una primera cita

1. La cita. Únicamente un ego enorme permitiría creer que quedar con uno mismo es una cita.

2. Higiene personal. Aplicar en todos sus puntos el curso básico de higiene distraída. De no existir tiempo, siempre queda el recurso de bañarse en colonia, teniendo en cuenta que disimula hasta cierto punto, punto en el cual el olor base personal sale a la superficie (la mezcla colonia-olor corporal suele ser explosiva: no agitar).

3. El restaurante. Piensa que la elección es una inversión en el índice nocturno de posibilidades de éxito. El valor de tus “activos” subirá en función del grado de satisfacción de tu partenaire. Evitar bonos basura.

4. La conversación. Previamente habrás estudiado a tu cita. Tendrás un listado de los 10 puntos que a ella más pueden interesarle, obviando temas manidos y/o de revista tipo “cómo perder 20 kgs en 10 minutos de ejercicio” o “porque no te miran a los ojos, maquíllate el escote”.

5. La vista. Sí, probablemente la mujer de la mesa de al lado sea más simpática, y la de enfrente, tenga un mejor cuerpo, pero intenta por todos los medios que sea a tu pareja a quien mires esta noche.

6. El oído. Concéntrate en su conversación. De vez un cuando una risa o una afirmación, ayudan a creer que te interesa lo que dice. Pero no rías cuando deberías afirmar, ni afirmar cuando deberías estar riendo… y mucho menos, rías cuando la chica de al lado diga algo que encuentres gracioso.

7. El gusto. Si ella ha escogido restaurante y te ha llevado a uno sorpresa del tipo “adivina qué demonios estás comiendo”, pon tu mejor cara de póker y con expresión angelical dile “buena elección”, “estupenda la comida” o “oh… ah… mmmm”. Ayuda hacer un gesto circular sobre la barriga.

8. El tacto. Aplicable tanto a lo que se dice, a lo que se oye y a lo que se mira. En cuánto a tocar, con suerte y si la has engañado, llegará más tarde.

9. Los modales. Cómo no sabes que son, limitémonos a cerrar la boca al masticar, limpiarnos la boca con la servilleta (sí, el trapo que está dentro de la copa antes de empezar a comer) y a eructar únicamente en restaurantes árabes.

10,11,12...69. El sexo. Si cumples los 9 puntos anteriores, no te aseguramos que llegues a tenerlo… Por ello, siempre recomendamos llevar 20 euros sueltos por si las cosas no funcionan.

Consecuencias de la cita. Todas aquellas que se deriven de no ser lo suficientemente rápido cambiándote de ropa y saliendo corriendo después del sexo.

Apunte musical: Midnight - Joe Satriani

d’agost 03, 2007

"Toda la vida vigilando una puñalada por la espalda y me la dieron de cara", cualquiera de nosotros, en cualquier momento, en cualquier circunstancia...


O cómo el amor nos ciega y nos oculta la realidad... ¿¿cómo no pude ver que ella no lo era??. Todo desengaño es doloroso, pero en algunos se recrean. No quise ver lo que mis amigos me decían. Lo que ellos decían que era una sospechosa voz de camionero, yo lo atribuía a su afición desmedida por la bebida. Donde ellos veían la sombra de una incipiente barba, yo no quería ver más que una mala depilación. Y es que el amor, tiene estas cosas... ¿Quién quiere un consultorio sentimental, si todo se arregla con una visita al oftalmólogo? ¿Para qué los consejos de nadie, cuándo no tienes más que echar mano allá abajo? Si algo cuelga, huye, bien sea por un apéndice que no debiera estar allí o un desprendimiento peculiar... Decía la canción, "nada sabe tan dulce como tu boca...", y es que hay sabores que esconden detrás de su dulzura, auténtico veneno.

Y todavía aún, cuando te veo, algo se remueve en mi interior... pero ahora no son sentimientos, ¡sino lo que haya comido el día anterior!

Guárdate de mi, que ya huyo yo de ti.

Apunte musical: Push it - Tool

Adivinanza: Nunca empiezan porque nunca acaban - Las vacaciones de la familia real. (Aprovecho para ir pidiendo dinerillo por si a algún juez le da por demandarme... Cualquier colaboración será bienvenida, y si no, siempre os queda la opción de una visita rápida a la cárcel para alivio de mi hermano menor. Gracias de antemano, gracias con la mano).