Cualquier parecido entre lo escrito y mi realidad, es pura coincidencia.

d’octubre 23, 2009


Encontrémonos allí dónde lloran sus penas los sueños rotos...

Azótenme tus besos... sellen mis labios, tu par, sobre los míos.
Desolle tu verbo mi culpa... cicatrice la herida tu acusación.
Arguyan los pros ante los contras... prurito de la sinrazón.
Acuse mi ausencia mi yo y reclame, en justicia, una oración...

Deslice su sentencia, entre la connivencia y la aceptación,
la venganza de un pasado en común para un futuro sin dos.
Y pueda tu suma restar mi ambición,
y el resultado contenga, quizás... un él... un vos...

Duela la culpa de ser, siempre, de las razones, la menor.
Le otorgue la insania cobijo a la desazón y la burla,
del recuerdo diario que asetea con saña mi vida interior...

Y bendiga mi temor y cobardía la prudencia y la osadía,
de dejarte perder... aún sabiendo que, jamás, te tendría.