
-Hola, doctor... vengo a que me quite la memoria del juicio, que últimamente anda molestándome.
-¿per... perdón? ¿La memoria del juicio?
-Sí, sí... noto que me vuelve a crecer... aquí, justo entre la memoria a corto plazo y lo que creía olvidado.
-Pero, caballero... ¿cómo quiere que pueda yo extirpársela?
-Había pensado en una lobotomía selectiva y localizada. Arrancamos un poquito de lóbulo temporal, mordisqueamos el hipocampo, teniendo sumo cuidado en obviar y proteger la corteza prefrontal y, por supuesto, no me toque el cerebelo, a ver si voy a perder el equilibrio.
-Señor... usted no lo entiende... esto es la consulta de un dentista...
-¡Por supuesto! Por eso he venido a verle precisamente... ¡Yo siempre he mordido con el cerebro!
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada