
Un torbellino de emociones... una tormenta de recuerdos... una nube de imágenes... ¿Somos, potencialmente, un fenómeno metereológico? Tendría su lógica, pues, al igual que el estudio del clima, toda la teoría acaba desbordada (y en gran medida, desmentida) por la realidad.
Un mapa de previsión; un estudio de evolución; un cálculo de distancias, fuerzas y medidas... todo, soslayado o superado, por aquel pequeño dato o detalle con quien nadie contaba. Una lágrima, una sonrisa, un olor, una palabra... Algo tan intangible y no mesurable como el alumbramiento de cualquier esperanza.
Por eso, diríamos... No esperes al sol, que la luna también ilumina. La sombra nos cubre y protege así como un rayo de luz podría indicarnos el camino. El viento nos ronronea meloso y nos habla de futuros en común como la quietud y el silencio nos dirìa tanto como queramos oir. Por ello... el tiempo, en el fondo, es un perpétuo momento de espera.
Y si has llegado hasta aquí, puedes pasar a recoger el vale descuento para un día de verano en pleno invierno en tu tienda habitual (ves a saber qué hábitos tienes... saberlo no quiero, que diría aquel).
Apunte esquizoide: Deja de perseguirme... maldita sombra.
1 comentari:
Hola bitxo !!!!
Ep que el dia 11 taré per Barcelona, a veure si ens trobem com l'any passat!
un beset
Anna
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